Cuando pensamos de una manera dualista de bien/mal, correcto/incorrecto, debería/no debería, etc. Nos perdemos gran parte de nuestra experiencia. ¿Pueden convivir dentro de nosotros vivencias aparentemente contradictorias como el dolor y el agradecimiento al mismo tiempo? Yo digo que sí. Y no solo digo eso sino que el crear el espacio interno para experiencias aparentemente contradictorias nos permite tener una vida mucho más rica y profunda.

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